Tradicionalmente en España el alquiler se ha contemplado como una opción para estudiantes, para las vacaciones o para temporadas puntuales por cuestiones de movilidad laboral. Muchas veces habremos oído a alguien comentar que “alquilar es tirar el dinero”, especialmente cuando el precio de los alquileres aumentó en los últimos años en consonancia con el precio ascendente de venta de las viviendas (un 4,4% mientras que el IPC era del 2,7%). Y es que la cultura arrendadora española parece asemejarse a la de Bélgica, donde se dice que “llevan un ladrillo en la barriga” (avoir un brique dans le ventre), por su empeño en adquirir una vivienda en propiedad.

Con un mercado que supone el 7,5% del total, frente al 30% de media de la UE, España está aún muy lejos de la mayoría de países de su entorno en lo que a fomento del alquiler de vivienda se refiere. Sin embargo esta tendencia se ha ido invirtiendo en el último año debido principalmente al elevado precio de la vivienda y en la actualidad por la dificultad para encontrar financiación por parte de muchas familias y parejas jóvenes.

En la presente coyuntura del mercado inmobiliario surge con fuerza una opción intermedia o de financiación mixta: el alquiler con opción a compra, una de las más interesantes estrategias comerciales para la venta de viviendas. Se han adscrito ya a ella numerosas promotoras y cada vez más inmobiliarias y particulares atraídos por las ventajas que presenta para ambas partes. Por un lado a las inmobiliarias y promotoras les permite rentabilizar un activo que actualmente tienen bloqueado por la caída en las ventas y además les ofrece la posibilidad de acogerse a la nueva línea de mediación del Instituto

de Crédito Oficial (ICO), anunciada recientemente por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que servirá para avalar la refinanciación de la deuda de aquellos promotores y constructores que pongan sus viviendas en el mercado del alquiler. Por la otra parte, para el inquilino-futuro comprador las principales ventajas residen en que del precio total del piso se descontará la cantidad que haya ido pagando durante el período en que vivió en régimen de alquiler; que no es necesario aportar una entrada y que además concede al cliente más tiempo para conseguir financiación bancaria, por lo que es una solución adecuada a quienes quieran comprar un piso a medio-largo plazo.

Reflejando esta nueva tendencia del mercado ya podemos encontrar en portales inmobiliarios especializados además de las habituales modalidades de alquiler o venta la tercera de alquiler con opción a compra.

Para más información visite http://www.spainhouses.net/alquilar-opcion-compra.htm

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